lunes, 17 de febrero de 2014

El Señor está con nosotros.


Una vez más, las previsiones meteorológicas  no eran las más cómodas para la subida mensual al Montsacro; pero, una vez más, el Señor mostró su control de los elementos y su compasión por sus pobres siervos, enviándonos un día muy agradable.

También mostró abundantemente su presencia dirigiendo los acontecimientos de forma totalmente sorpresiva para las previsiones de todos: Maribel pensaba no hablar nada, para empezar pronto la subida que, en esta ocasión, deseaba que fuera larga; a poder ser, hasta arriba. Pues no, cuando llego cerca de las tres aún están en la torre y puedo disfrutar de buena parte de su discurso familiar y ameno.

Después de la coronilla de la misericordia, dirigida por los niños, empezamos el viacrucis.


En la foto vemos la llegada a la III estación, de la que al poco rato partimos con intención de seguir la subida. Pero un imprevisto nos devolvió a la Fundación mucho antes de lo esperable.


En la foto vemos el altar preparado para la Santa Misa, después de la cual hubo un largo, hermoso silencio. Un rato de música improvisada sobre temas meditativos dio paso a un largo mensaje del Señor que, sin entrar en éxtasis, nos fue transmitiendo Maribel según lo iba oyendo, y que empezó con unas palabras que oyó:
"Deseo tanto que mis almas alcen el vuelo"

Hermanitos, os recuerdo lo que ya sabemos:
EL SEÑOR ESTÁ CON NOSOTROS. ¡Bendito y alabado sea!

Shalom.

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