miércoles, 8 de abril de 2015

Le duelen las almas al Señor más que a sus familiares.



El Señor se ha escogido este monte para familiarizarnos con Él y sus maravillas.

El instrumento que ha elegido y llenado de sus gracias acaba de compartir una experiencia impresionante del poder de la Misericordia, del poder de las lágrimas de un corazón totalmente entregado a Él, a su Amor.

Espero que no tardemos en conocer los detalles de una salvación que el Señor quiso vincular a la intercesión de su "Pequeña".

Ahora me limito a comentar lo que le dijo el Señor acerca del dolor que Él experimenta por sus hijos, por la salvación de sus criaturas: esas almas en peligro le duelen más a Él que a sus propios familiares, incluso los más íntimos.

Por eso nos llama a conocerlo, amarlo, escucharlo, de modo que pueda darnos los sentimientos de su propio Corazón, y de ese modo podamos ayudarle a salvar esas que almas, que Él desea salvar.

No es que espere que oremos para tratar de convencerlo de que se apiade de ellas, sino que nos busca para que le ayudemos a salvar a tantas que están en un tremendo peligro, sin excluir las de nuestra propia familia.

¡Feliz Pascua!

Shalom!

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