Una solución aparentemente pequeña para los problemas tan grandes que tuvo y tiene el mundo.
San Pío V, papa dominico que "uniformó" de blanco a sus sucesores porque no quiso dejar su hábito, hizo grandes cosas con la ayuda de la Madre.
Le debemos tanto. Muy relacionado con santo Toribio, el asunto mahometano. Nuestro santo tuvo que pasar muchas peripecias relacionadas con él. Y san Pío nos libró del Turco.
Su fe y la del pueblo cristiano que le secundó, nos regaló el brillante triunfo de Nuestra Señora de las Victorias, la del santo Rosario, 7 de octubre, día en que interrumpió sus actividades para agradecer la victoria de la que acababa de tener noticia por medios sobrenaturales.
Nuestros tiempos son mucho peores que aquellos. Sólo Dios puede poner orden en lo que el enemigo ha desordenado de manera irrecuperable para las fuerzas humanas.
Madre y Señora de la Gracia, del Amor y la Esperanza, que no dejemos tu lindo Rosario para gloria de Dios y salvación del mundo. Amén.
¡Shalom!
Parece que es falso que los papas empezaron a utilizar el blanco por influjo de san Pío V. En fin, era lo que yo creía...
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